LA INCLUSIÓN SOCIAL DE LA MUJER

El frío y viento del Barrio El Calvario de la ciudad de Loja no impide que varios niños del sector se congreguen para jugar y corretear por un estrecho camino, que conduce a la casa de María Iñiguez, una mujer de 26 años de mediana contextura y madre de dos niñas.
Esta mujer accede al Bono de Desarrollo Humano (BDH), pues a finales de 2012, se propuso cumplir otras metas, así como poner en práctica los conocimientos de corte y confección adquiridos tiempo atrás e implementar su propio negocio.
En un inicio recibía los 35 dólares del BDH (desde 2013, el bono aumento a $50), que le ayudaban a solventar los gastos de sus hijas, pero como “me propuse emprender en algo que mejore las condiciones de vida de mis hijas y mi familia pedí el Crédito de Desarrollo Humano (CDH) para adquirir una máquina overlock de coser y conformar un taller de costura”, cuenta María.
La inclusión laboral le permitió a María Iñiguez ingresar al Programa Hilando el Desarrollo, que impulsa el Instituto de Economía Popular y Solidaria (IEPS). Actualmente trabaja con su padre, hermana y hermanas políticas, a quienes subcontrató para cumplir con el contrato firmado. Hoy se encuentra confeccionando 242 kits de uniformes escolares que comprende más de mil prendas de vestir.
Está convencida del proceso de emprendimientos que le permitió brindar trabajo a su familia, y al que deberían sumarse más mujeres que también acceden al Bono de Desarrollo Humano.
Así como María, 5 441 mujeres (madres) han accedido al Crédito de Desarrollo Humano en la provincia de Loja de manera asociativa o individual, tanto del área urbana como rural. Un total de 39 889 mujeres de la provincia de Loja reciben el Bono de Desarrollo Humano.
Mujeres se incluyen
Una mujer fuerte y dedicada, así se deja ver Anita Betancourth, madre de tres hijos que desde el presente año ingresó al Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) para trabajar como coordinadora familiar del programa de Desarrollo Infantil Creciendo con Nuestros Hijos (CNH) en la parroquia Puruma, del cantón Gonzanamá, en la provincia de Loja.
En Loja, en Desarrollo Infantil se desempeñan como coordinadoras familiares y técnicas de los Centros Infantiles del Buen Vivir (CIBV) más de 250 mujeres..
“Los espacios que las mujeres hemos conseguido son importantes, y su inclusión también ha ganado espacio”, dijo Patricia Acaro, coordinadora zonal 7 (El Oro, Loja y Zamora Chinchipe) del MIES.
Solo en la provincia de Loja, 256 mujeres profesionales se han incorporado al MIES como coordinadoras familiares de la modalidad CNH y técnicos de Desarrollo Infantil en los CIBV, indicó Ácaro.