MARÍA PASÓ DE BENEFICIARIA DEL BONO A EMPRESARIA

El frío y viento del Barrio El Calvario de la ciudad de Loja no impide que varios niños del sector se congreguen para jugar y corretear por un estrecho camino, que también conduce a la casa de María Iñiguez, una mujer de 26 años de mediana contextura, madre de dos niñas que día a día trabaja por el bienestar de sus hijas.
Ella accedía al Bono de Desarrollo Humano y desde que culminó el año 2012 se propuso cumplir otras metas y poner en práctica los conocimientos de corte y confección adquiridos tiempo atrás.
El año anterior recibía mensualmente 35 dólares del BDH que le ayudaban a solventar los gastos de sus hijas, pero “me propuse emprender en algo que mejore las condiciones de vida de mis hijas y mi familia. Pedí el Crédito de Desarrollo Humano (CDH) para adquirir una máquina overlock de coser y conformar un taller de costura y coser” comenta.
La política de inclusión del Gobierno Nacional le permitió a María Iñiguez ingresar al Programa Hilando el Desarrollo. Actualmente trabaja con su padre, hermana y hermanas políticas a quienes subcontrató para cumplir con el contrato firmado. Hoy se encuentra confeccionando 242 kits de uniformes escolares que comprende más de mil prendas de vestir.
Está convencida del proceso de emprendimientos que le permitió brindar trabajo a su familia, y al que deberían sumarse más mujeres que también acceden al Bono de Desarrollo Humano.
Como María, 5 mil 441 mujeres (madres) han accedido al Crédito de Desarrollo Humano en la provincia de Loja de manera asociativa o individual, tanto del área urbana como rural. Un total de 39 mil 889 mujeres de la provincia de Loja reciben el Bono de Desarrollo Humano.