Escuelas de Familia de servicios de desarrollo infantil del MIES trabajan en espacios de reflexión sobre la violencia

Bajo el lema "Más unidos, más protegidos" trabajaron las familias usuarias de los CIBV de Pedro Vicente Maldonado para prevenir la violencia a niñas, niños y adolescentes.

Con la participación de 100 familias usuarias de los servicios Centros Infantiles del Buen Vivir (CIBV), del cantón Pedro Vicente Maldonado, la Dirección Distrital Rumiñahui – Mejía llevó a cabo el espacio de reflexión de la Escuela de Familias. Su objetivo fue promover y potenciar las capacidades ciudadanas de las familias que acceden a los servicios del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES), directos y de convenio para trabajar en la problemática de la violencia.

Cien familias usuarias de los servicios MIES participaron entusiasmo en un espacio de reflexión de la Escuela de Familias, sellando su compromiso para prevenir la violencia contra los grupos prioritarios.

Durante la jornada, padres, madres de familia y autoridades asistentes reflexionaron sobre la violencia física, psicológica y sexual contra niños, niñas y demás grupos prioritarios y acordaron estrategias conjuntas de prevención. Todo ello como un ejercicio de responsabilidad conjunta entre el Estado, las familias y comunidad.

Galo Ortiz, director distrital encargado, afirmó que las Escuelas de Familias son espacios permanentes de formación para padres y madres, pero también se fomenta la reflexión y el debate con el fin de garantizar el cumplimiento de la corresponsabilidad en temas trascendentales. “En cada uno de los 96 CIBV de la dirección distrital Rumiñahui – Mejía, tenemos activos los Comités de Familias, impulsados por el área de Participación Ciudadana, cabe recalcar que el Gobierno Nacional invierte más de 5 millones de dólares al año en este servicio en la provincia de Pichincha”, señaló.

Por su parte, Paola Ramos, representante del Comité de Familias del CIBV Emblemático “Francisco Ramón”, aseguró que “en las Escuelas de Familias estamos en un trabajo constante para formarnos y fortalecer nuestra corresponsabilidad, además estamos comprometidos en erradicar la violencia en nuestros entornos”.

Para cerrar el encuentro los y las participantes plasmaron su huella en una bandera, sellando así su compromiso para prevenir la violencia contra los grupos prioritarios de la provincia de Pichincha.