En Tungurahua, 300 usuarios del MIES fueron sensibilizados sobre prevención de violencia

Alrededor de 300 usuarios de los servicios MIES en Tungurahua participaron del taller sobre prevención de violencia.

Alrededor de 300 núcleos familiares, que son usuarios de los servicios que brinda el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) en Tungurahua, participaron en el taller sobre “Prevención de la Violencia”, que se realizó este miércoles, 22 de febrero, en la ciudad de Ambato.

El taller se enfocó en un diagnóstico sobre la violencia, sus tipos, características, consecuencias y prevención. Los participantes respondieron a preguntas generadoras del diálogo y la reflexión y finalizaron con propuestas y compromisos para evitar cualquier tipo de violencia en el entorno familiar.

“Buscamos cumplir los objetivos del Acuerdo Ministerial 006, que tiene como finalidad establecer directrices y parámetros de acción para la prevención y atención de la violencia física, psicológica y sexual en los servicios públicos o privados bajo regulación del MIES”, señaló Lorena Noriega, analista de Participación Ciudadana.

Para Adolfo Suarez, facilitador de la modalidad de espacios alternativos para el adulto mayor, esta iniciativa permite a los adultos mayores identificar la vulneración de sus derechos. “Es importante conocer cuál es la ruta de la denuncia, a muchos adultos mayores en la comunidad se les quita los terrenos o los humillan en los buses por pagar el pasaje con subsidio. La comunidad debe conocer cuáles son sus derechos y cumplirlos; no solo por ley, sino por un sentido de dignidad y humanidad”, agregó.

Los talleres están dirigidos a familias usuarias de los servicios de desarrollo infantil, discapacidad, adultos mayores y protección especial. Los comentarios y sugerencias de estos espacios, aportarán al diseño de la metodología que se aplicará en las Escuelas de Familia.

El Acuerdo Ministerial 006, fue expedido el 22 de enero de 2018, consta de 8 artículos y 5 disposiciones transitorias, que son de aplicación obligatoria y pone de manifiesto la corresponsabilidad entre el Estado, la sociedad y la familia para prevenir cualquier tipo de violencia.