En Riobamba, MIES promueve diálogo social para fortalecer la inclusión económica

Con el propósito de recoger requerimientos, propuestas y puntos de vista en torno al trabajo que se realiza con el sector de la Economía Popular y Solidaria, el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) realizó este lunes 14 de mayo, en Riobamba, el conversatorio “Inclusión Económica, Corresponsabilidad y Garantía de Derechos”. Esta actividad contó con la participación de 45 actores de la academia, representantes de entidades públicas, líderes de opinión, estudiantes y pequeños emprendedores.
Este encuentro, que se realizó en coordinación con la Escuela Superior Politécnica de Chimborazo (ESPOCH), fue presidido por el viceministro de Inclusión Económica del MIES, Marco Cazco, quien al referirse a las líneas de la nueva política de inclusión económica y enfoque de corresponsabilidad, mencionó que el objetivo de los bonos y pensiones es la redistribución de la riqueza para crear capacidades en la población más pobre. “En nuestro país, un millón de personas que reciben el Bono de Desarrollo Humano viven con menos de 47 dólares al mes. Es necesario profundizar la política de inclusión económica para que estos recursos sirvan para la generación de emprendimientos y la disminución de la pobreza”, recalcó.
Luego de escuchar a los actores, como un primer acuerdo, el viceministro Cazco consideró necesaria la creación de un plan de intervención territorial, donde se articulen esfuerzos de los diferentes sectores. Asimismo, planteó a las universidades la implementación del año rural para la Economía Popular y Solidaria, a través del cual los estudiantes aporten a su desarrollo y exhortó a impulsar el registro único de organizaciones de la EPS.
Por su parte, Byron Vaca, rector de la ESPOCH, destacó el trabajo de vinculación que realiza el centro universitario a través de convenios con el MIES. “Queremos convertirnos en los mejores aliados para el fortalecimiento de la Economía Popular y Solidaria, ofrecemos nuestros laboratorios y conocimientos para la capacitación y la asesoría”, dijo.
Carlos Pazmiño, un emprendedor de 75 años de edad, destacó la importancia del acompañamiento técnico para el fortalecimiento de sus capacidades. Sin embargo, dijo, hacen falta mayores facilidades para el acceso a crédito de las personas de la tercera edad.