Personas con discapacidad exhibieron destrezas durante feria en el sur de Guayaquil

Con danza y baile se llevó a cabo la “Feria ciudadana con Inclusión”, evento impulsado por el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) Distrito Centro Sur, que integró a unos 100 usuarios de aproximadamente 10 unidades destinadas a la atención de personas con discapacidad. En un ambiente de festejo, armonía y recreación que reunió también a moradores del sector denominado Playita del Guasmo, al sur de Guayaquil.
El grupo de danza conformado por personas con discapacidad, usuarios del Centro Diurno “Somos capaces de ser iguales”, demostró sus destrezas coreográficas al ritmo de la música gitana, en medio de los aplausos de los asistentes.
Este centro diurno destinado a la atención de un sector prioritario de la población, tiene el objetivo de desarrollar y fortalecer las capacidades cognitivas y motrices de personas con discapacidad, a través de dinámicas recreativas que incluyen actividades como danza y manualidades.
“Mi hija ha despertado un poquito más, habla y se expresa mejor. Mi mayor satisfacción es que ella ya se desenvuelve en casi todo y espero que haya mucha más mejoría para ella”, expresó Ana Romero Velasteguí, madre de Suly Jara, una joven de 13 años con un 50% de discapacidad intelectual, integrante de la agrupación de danza.
Ayacerly Arteaga, técnica del MIES para el sur de Guayaquil, coincide en que estos centros de acogida son beneficiosos para los usuarios: “Algunos usuarios, al inicio no bailaban, no actuaban, pero ahora ya son más independientes, sociables, se integran, participan, han avanzado bastante en su nivel de sociabilidad”, manifestó.
El evento contó con la participación del Centro de Adiestramiento Canino de la Policía Nacional, que realizó una presentación de las habilidades acrobáticas de sus entrenados canes, acto que generó la atención y diversión de los asistentes. Al finalizar, los técnicos del MIES socializaron un mensaje de reflexión para prevenir la violencia intrafamiliar y conductas hostiles que también afectan a las personas con discapacidad en los hogares.