En Orellana, 4.000 familias activas para prevenir las violencias

Francisco de Orellana, 04 de octubre del 2018.
Con el objetivo de realizar acciones de prevención, y derivación de casos de violencia física, psicológica y sexual de manera oportuna, garantizando la dignidad y derechos de las personas, en Orellana el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) emprendió la réplica del cuarto módulo de Escuelas de Familias denominado “Participación y Empoderamiento Familiar para Prevenir las Violencias”, alrededor de 4.000 familias de los servicios desarrollo infantil participaron en estos talleres.
Los talleres se realizan desde septiembre hasta la actualidad en cada unidad del servicio Creciendo con Nuestros Hijos (CNH) y en los Centros Desarrollo Infantil (CDI). Las familias conocieron más sobre cómo implementar estrategias de comunicación, reconocer señales de violencia física, psicológica y sexual, así como la importancia del relato inicial de las víctimas para detectar tempranamente casos, aplicar la ruta de actuación y derivación para su atención.
Además; el taller está siendo replicado en los servicios del MIES dirigidos a: adultos mayores, personas con discapacidad y usuarios del bono, según explicó Alex Núñez, director del MIES Orellana. Es así que, alrededor de 1.000 núcleos familiares del Bono Desarrollo Humano (Variable) participan de las capacitaciones de las Escuelas de Familia. “Queremos sensibilizar y conscienciar sobre el por qué es importante eliminar el uso de la violencia física, psicológica o sexual en nuestras relaciones sociales e intrafamiliares”, agregó Núñez.
Para Diana Paladines, madre de familia del CDI Sumak Sisa, el taller fue dinámico y le permitió intercambiar experiencias y opiniones con los demás padres de familia y enfatza que “ningún ser humano debe ser maltratado, golpeado, insultado, denigrado. La violencia genera miedo, rabia y frustración, todos debemos prevenir la violencia en todo tipo”.
Escuela de Familias “protejamos toda una vida sin violencia” nace como respuesta a la demanda de las familias de contar con espacios de formación, que les permita mejorar sus capacidades de cuidado y mejorar las formas de relacionarse a nivel personal, familiar y comunitario.