MIES atiende a las personas en situación de vulnerabilidad que llegan desde la parroquia Buenos Aires

Ibarra, 05 de julio de 2019.
Desde el martes 2 de julio, fecha en la que se decretó el estado de excepción en la Parroquia Aires, debido a la minería ilegal, 30 técnicos del MIES trabajan diariamente en el registro de las personas que llegan desde dicha parroquia al terminal terrestre de Ibarra, con el objetivo de brindar atención inmediata a niños, adolescentes, mujeres embarazadas, personas con discapacidad y adultos mayores.
Los técnicos de la Dirección Distrital del MIES Ibarra se movilizan a la comunidad San Jerónimo, de la parroquia La Carolina y viajan en la unidad de transporte en donde van levantando la información de cada persona movilizada. La información recabada la remiten a las instancias respectivas para su atención articulada, tales como la Secretaría de Riesgos y al GAD de Ibarra.
Además, en coordinación con personal del Ministerio de Salud, GAD cantonal de Ibarra, Cruz Roja, Secretaría de Gestión de Riesgos y Policía Nacional se entrega agua, se brinda información y acompañamiento sobre las rutas seguras para su traslado a otras provincias y/o puntos fronterizos, en el caso de ciudadanos extranjeros que voluntariamente deseen viajar a otro país.
Fernando Tirira, tutor de la Misión Mejores Años, quien vive en la Parroquia de Buenos Aires informa que las personas han estado saliendo de forma pacífica. “Los primeros días se trasladaron bastantes personas, pero hoy ya hay menos, ya se siente tranquilidad en Buenos Aire. Se está volviendo a sentir la tranquilidad que ya no existía”, señala.
La directora Distrital, Elena Larrea, asegura que el Ministerio de Inclusión Económica y Social está presente para precautelar y garantizar los derechos de las personas durante todo el ciclo de vida, particularmente, de quienes están viviendo en condiciones que atentan la dignidad de los seres humanos.
Más de 2000 personas han sido registradas en la intervención de la parroquia Buenos Aires, entre ellas, 50 niños y niñas, 20 adolescentes, 5 mujeres embarazadas, 1 persona con discapacidad y una familia en condiciones de movilidad humana y vulnerabilidad a la que se le ha referido al albergue administrado por la Misión Escalabriniana de Imbabura.