El MIES garantiza la atención domiciliaria a 358 personas con discapacidad en Durán y Samborondón

Alexandra Morales, persona con discapacidad intelectual de 42 años, recibe con entusiasmo a una técnica asignada por el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) en su domicilio, ubicado en el recinto Santa Martha del cantón Samborondón. El propósito de esta visita es fortalecer y desarrollar habilidades tanto ella como de su familia para mejorar la atención y el cuidado que requiere.
Usando un cuaderno de tareas, dibujos, letras y manualidades, Alexandra, quien accede mensualmente a la pensión por discapacidad de 50 dólares, realiza actividades de motricidad y memoria, parte indispensable para mejorar su calidad de vida. “Me siento contenta porque repaso mis tareas y los números”, comenta.
Alexandra permanece bajo el cuidado de su hermana María, quien relata que parte del acompañamiento del MIES, también contiene motivación para enfrentar los retos que significa atender a una persona con discapacidad.
A pocos kilómetros de ahí, en Boca de Caña, un recinto que también está en la jurisdicción de Samborondón, vive Segundo Miranda, quien a sus 59 años enfrenta una discapacidad física, por lo que también recibe una pensión similar de 50 dólares. Para él, contar con el apoyo del MIES es importante porque considera que se preocupan de su bienestar.
“Muchas veces tengo que trasladarme de forma muy difícil a todo lado, pero que los técnicos vengan a nuestro domicilio es una gran ayuda, nos recuerdan las citas y controles médicos y nos motivan con ejercicios y cuidados”, señala Segundo.
Igual que Alexandra y Segundo, 358 personas con discapacidad reciben cobertura a través de la modalidad de atención domiciliaria en los cantones Durán y Samborondón, con una inversión que supera los 166 mil dólares. Para esta población, el MIES implementa políticas enfocadas en mejorar la calidad de vida del núcleo familiar, a la vez que promueve la corresponsabilidad comunitaria.