En Durán, usuaria del Crédito de Desarrollo Humano cumple su sueño de tener su propio taller de costura

Recortando trozos de tela y dando forma a prendas de vestir es la manera más común de encontrar a Mercy Espinoza, una usuaria del Bono de Desarrollo Humano (BDH), quien habita en la Cooperativa Una Sola Fuerza del cantón Durán, donde desarrolla este emprendimiento con el propósito de mejorar su economía familiar.
Durante el 2017, el MIES entregó en el distrito Durán 1.154 Créditos de Desarrollo Humano, entre asociativos e individuales, a usuarias del Bono de Desarrollo Humano.
Mercy, de 42 años, aplicó a un primer Crédito de Desarrollo Humano (CDH) individual de 600 dólares, con el cual financió dos máquinas de coser industriales, una modelo recta y otra overlock, para confeccionar prendas deportivas, escolares y de oficina. Ella fue motivada por su esposo, Claudio Olvera, una persona con discapacidad, quien sintió la necesidad de generar ingresos para apoyar a los tres hijos, que actualmente se encuentran estudiando
“Estudié costura desde los 15 años en el Instituto América, tengo mi título de maestra de costura y toda mi vida esperé tener mis propias máquinas y mi taller para poder dedicarme a este oficio”, comentó Mercy.
Con paciencia y el apoyo sus seres queridos, esta madre de familia ha logrado sostener su negocio, lo que le permite recibir un ingreso promedio de 60 dólares semanales, dijo. El año pasado gestionó un nuevo crédito, esta vez asociativo de 1.200 dólares, con el que compró una máquina recubridora para poder acceder a más contratos y ganar más clientela.
Edwin Feijoo, director del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) del distrito Durán, indicó que antes de recibir el CDH, las usuarias del BDH reciben capacitación sobre formación emprendedora, “adicionalmente se les brinda el acompañamiento necesario para mantener su emprendimiento”, agregó.
Durante el 2017, el MIES entregó en el distrito Durán 1.154 Créditos de Desarrollo Humano, entre asociativos e individuales, a usuarias del BDH, por un monto que supera los 953 mil dólares. Esta transferencia económica permitió desarrollar emprendimientos locales y motivar la productividad en áreas como: agricultura, cría de especies menores, comercio, servicios, manufactura, entre otros.