En Napo, Tena y Rumiñahui se movilizó “Por una vida libre de violencia”

Francisco de Orellana, 20 de noviembre 2018.
Al conmemorar el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, en las provincias de Orellana, Tena y Pichincha (excepto Quito) la marcha “Dejando Huellas por una vida libre de violencia” realizada por el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) concentró alrededor de 1.100 personas en su mayoría mujeres, quienes con consignas como: ¡Rompe el silencio, ¡Ni una menos!, ¡No más violencia!, recorrieron las principales calles de las ciudades de estas provincias.
Al concluir la marcha se concentraron en los puntos simbólicos de cada localidad, donde se desarrolló intervenciones artísticas, mensajes alusivos a la fecha y se dieron a conocer historias de vida de mujeres que se han superado tras haber sido víctimas de violencia.
Mónica Guevara, coordinadora zonal 2 del MIES, explicó que en las estadísticas (Fiscalía General del Estado, 2017) se refleja que una mujer es asesinada cada 3 días, a octubre del 2018 se registran 64 casos de víctimas de femicidio, 67% del total de personas desaparecidas son mujeres, la mayor cantidad de víctimas de femicidio oscila entre los 15 y los 44 años, y los autores de los crímenes son las parejas de las víctimas.
Agregó que la erradicación de la violencia hacia las niñas, adolescentes y mujeres se ha declarado como política de Estado con enfoque de derechos humanos, consecuentemente, en noviembre de 2017 se aprobó la Ley Orgánica Integral para prevenir y erradicar la violencia contra las mujeres, por cual el MIES trabaja arduamente a nivel nacional para sensibilizar sobre la prevención de violencia a casi 1.000.000 de mujeres en todo el ciclo de vida, a quienes llegan las políticas de inclusión social y económica.
“Me siento feliz y orgullosa de haber formado parte de la movilización Dejando Huella, para nosotras es importante sentirnos acompañadas y protegidas; además estamos comprometidas a erradicar la violencia en nuestros hogares”, expresó Sulay Calispa, madre de familia del Centro Desarrollo Infantil distrito Rumiñahui.
Para Yaritza Rodríguez, reina del cantón Francisco de Orellana, la marcha es una acción importante que permite hacer un llamado a la sociedad a unirse y disminuir los índices de violencia, “Reivindicar el derecho a una vida libre de violencia hacia niñas y mujeres es un deber son solo del Estado, sino de cada ecuatoriano, de toda la sociedad”, agregó.