En zona rural de Durán, familia invierte el Crédito de Desarrollo Humano en sembrío de arroz

Santa Rosas es una madre de familia que refleja vitalidad y ganas de salir adelante. Con agilidad, se traslada cada día con sus seis hijos desde el Peñón del Río, en el cantón Durán, hasta su domicilio ubicado al pie del río Guayas, en el recinto Rosita Paredes, un poblado donde habitan unas 30 familias.
Ella es usuaria del Bono de Desarrollo Humano (BDH) que entrega el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) y según comenta hace un año tuvo la idea, junto con su esposo, Alfonso Tomalá, de hacer un crédito para cultivar de arroz.
“Decidimos pedir el crédito de 1.200 dólares del MIES porque la situación está difícil, ahora tenemos que estar pendientes del terreno, muchas veces lo perdemos todo por culpa de las lluvias, otras veces por la sequía, pero siempre tenemos la idea de seguir adelante”, comenta Santa.
Con el dinero del crédito la pareja compró un pequeño terreno donde cultivar arroz, además alcanzó para comprar abono y materiales de siembra. ”Compramos urea y los materiales para sembrar”, señala la emprendedora mamá.
Luego de cosechar el arroz, la pareja comercializa el producto entre compradores de Durán donde obtienen precios que varían dependiendo de la demanda. “No existe un precio fijo, así que lo vendemos a 25 o 30 dólares el quintal”, menciona el esposo de Santa.
Para mejorar la economía familiar de los usuarios del BHD, el MIES a través de la Dirección Distrital Durán-Samborondón ha entregado en lo que va del año 1.154 créditos asociativos e individuales, por un monto de inversión de 953 mil 469 dólares, con el objetivo de desarrollar emprendimientos locales y motivar la productividad.