Entre hilos y esperanza: un taller que nació gracias al Crédito de Desarrollo Humano

Verónica inició su taller de costura gracias al Crédito de Desarrollo Humano.

El sonido constante de las máquinas y el olor a tela recién cortada llenan el pequeño taller donde empezó todo. Un espacio sencillo, pero cargado de sueños. Allí, entre hilos, cierres y camisetas, Verónica Chinlle construye cada día una historia de esfuerzo que nació gracias al Crédito de Desarrollo Humano (CDH) que entrega el Ministerio de Desarrollo Humano (MDH).

Pero su historia empezó mucho antes de que existiera su emprendimiento. Cuando tenía apenas 13 o 14 años, tuvo que dejar su hogar e irse con su tía a Venezuela en donde le ayudaba trabajando en las “oyadas”, mercados populares de Caracas.

Verónica recuerda que en ese país empezó desde abajo, en talleres donde se confeccionaban prendas en serie. No estudió confección, su escuela fue la observación. Miraba en silencio cómo otras personas cosían, trazaban, cortaban telas y colocaban cierres. Aprendía con los ojos, memorizando cada movimiento.

Con el tiempo, lo que comenzó como simple curiosidad se convirtió en conocimiento. Aprendió sola a confeccionar chompas, a realizar los patrones, a colocar cierres y a elaborar prendas para niños. Todo sin estudios formales, solo con práctica, constancia y la necesidad de salir adelante.

Años después cuando regresó al Ecuador, a su natal Colta, en la provincia de Chimborazo, esa experiencia sería la base de su propio emprendimiento. Hace apenas un año comenzó esta nueva etapa. Recibió capacitación en las Escuelas de Inclusión Económica del MDH, requisito previo para obtener el CDH, en donde aprendió sobre atención al cliente, idea de negocios, finanzas y administración básica, entre otros temas relacionados con emprendimientos.

Al poco tiempo accedió al Crédito de Desarrollo Humano. Con este recurso compró dos máquinas que cambiaron su realidad. Antes debía enviar su mercadería a maquilar, pagar cortadoras, mesas y procesos externos, y al final del día apenas quedaban ganancias. Ahora tiene su propio taller en su casa, mejorando su producción y los ingresos familiares.

Verónica es madre de dos hijos, de 12 y 9 años, quienes la motivan a no rendirse y seguir adelante. Entre la agricultura y ferias comerciales, encontró el camino para transformar su Crédito de Desarrollo Humano en un emprendimiento real.

Esta madre de familia reconoce que tomar la decisión de emprender fue un paso clave, que marcó un giro definitivo. “Invertir en mi taller para dejar de maquilar y producir por cuenta propia es la mejor decisión que tomé”, señaló.

El CDH está dirigido a personas en situación de pobreza, pobreza extrema y vulnerabilidad usuarias del Bono de Desarrollo Humano y pensiones que entrega esta cartera de Estado. Este es un anticipo del bono por 12 meses, equivalente a USD 660; o 24 meses, equivalente a USD 1.320.

Durante el 2025, el MDH entregó 345 Créditos de Desarrollo Humano en Chimborazo, para la generación o el fortalecimiento de emprendimientos de familias vulnerables de esta provincia.

Comunicación Social – Distrito Riobamba